Bisbita arbórea, la paracaidista

Entre las simpáticas bisbitas tenemos a nuestra visitante habitual de invierno, la bisbita pratense, y a la turista veraniega, la bisbita arbórea. En estas temporadas es fácil deducir cuál es cuál, ya que la otra no está, pero en épocas de paso se me hace especialmente difícil si no oigo el canto: nuestra pratense tiene un bisbiseo más sencillo que la arbórea, cuyo canto es más melodioso. Físicamente son tan, tan parecidas que a simple vista no doy una….

…Y después de mucho investigar y basarme en muuuuchos expertos, paso a elaborar una pequeña lista de detalles a tener en cuenta.

Bisbita pratense: atentos al dato, su época es el invierno. Canto básico, bisbis.

Pico fino y su base o mandíbula inferior de tono: amarillo-naranja

Patas tirando más a color: carne-anaranjado.

Quédate con lo más sencillo. ¡Naranja!!! Yo me quedo quieta para que te fijes bien…

Es la bisbita más habitual con diferencia y un ave migratoria que se puede ver en España durante el invierno. Muy habitual en los verdes prados de toda la costa Cantábrica.

La cabeza y el dorso son de color marrón fuertemente estriados.

Parece que me han peinado desde la frente hasta el cu-cu…

Estriado del flanco igual que el del pecho: las pequeñas rayas que lo atraviesan tienen en los dos el mismo tamaño, por lo que se distinguen mejor en la distancia, dando una sensación de continuidad.

La ceja es de un color ante disimulado, poco marcada.

Eso significa: espalda oscura y aspecto en general oscuro

Uña posterior muy larga. La uña es llamativamente más larga que la longitud del dedo.

Osea, lo flipassss. Muy, muy larga. Como para rascarte la nariz…

Recuerda: es muy parecida al bisbita arbórea, pero puede distinguirse porque la pratense aparece en invierno y la arbórea en verano.

Bisbita arbóreo: llega en primavera. Canto más melodioso, variedad de notas.

Pico ligeramente más robusto que en la pratense, con la base rosada.

Mírame a los ojos y dime de qué color tengo el pico…

Patas claras, tirando más a rosado.

Y ahora concentra tu atención en mis patas…rosadas?

Con la uña del dedo posterior corta (igual o menor que el dedo).

La ceja blanquecina, más visible que en la pratense.

Estriado del flanco menor que el del pecho.

¿Ves cómo mis rayitas laterales se hacen más suaves? Si me ves de lejos, parece que estoy un poco deslavada.

Es la única bisbita que se ve por el verano (excepto la alpina, pero está en montaña). Se alimenta en el suelo como el resto, pero se posa normalmente en los árboles o arbustos. Se encuentra en brezales con árboles dispersos, bosques abiertos y bordes de bosques.

Y en el monte Arraiz nos ha proporcionado este bonito espectáculo: el vuelo nupcial de la bisbita arbórea. Desde un posadero elevado, asciende casi en vertical, comienza a cantar cuando ha alcanzado la mayor altura y se deja caer en una postura de alas extendidas y cola alzada, como un paracaídas, a la vez que emite su melodía.

Bis bis piuuuuuuu, subiendo hasta el décimo piso!
Comenzando el descenso desde las alturas mientras lanzo cantos breves
Visualizando a mi novia mirando extasiada
Momentos de tensión al divisar la pista de aterrizaje, en lo más alto del ese arbusto…
Cuidaoquevooooyyyyyy
A la derecha, más a la derecha…
Mmmmm. Delicioso el canto de amor de mi chico…
¡Vas bien, todo recto!
Se está equivocando de arbusto…
¡Que te estás pasando de largooooo!
¡No importa, repito el vuelo hasta que me salga perfecto!

Y lo repitió. Como veinte veces. Se tomaba un descansito para saludar a la novia, y vuelta a empezar. Es la primera vez que vemos el vuelo nupcial de esta amiguita, la bisbita arbórea. ¡Y nos encantó!

Fuente: Pajareros de Bezana, Seo birdlife

Garza imperial versus anguila peleona

Santoña, sábado morning, soleado y cálido día. Extenso paseo por toda la zona de marismas sin ver más que alguna garceta despistada y unas cuantas gaviotas. Y el sol apretando. Buscando la sombra para descansar un ratito se nos cruza una imagen por el rabillo del ojo…

Toda la marisma para mí solita, no hay competencia hoy.

…y enfocamos nuestras miradas hacia esta fantástica garza imperial que se pasea por la orilla echando pequeños vistazos al agua.

Nada por aquí, nada por allá…ni una triste gamba que llevarme al pico…

El fotógrafo ni respira mientras prepara la cámara. Hasta nuestra perrita ha detectado la tensión y corre a buscar una sombra, sabiendo que vamos a estar un ratito largo sin movernos.

Mmmm, bocado a la vista…

Nuestra preciosa ardeida apunta con su largo pico a modo de arpón fijando su objetivo…

Te pillé! glu glu, eres mía!

…y en lo que dura un click sin darnos tiempo a pestañear ya se ha lanzado a por su presa.

o no….glu gluuuuuu

No parece tan fácil sacarla, se produce una pequeña pelea…

Dé-ja-te coger, condenadaaaa!

…y la cabeza de la garza emerge con algo firmemente atrapado en su pico…

Buffff, como se menea la culebrilla…

…que resulta ser una hermosísima anguila, retorciéndose..

La tengo! La tengooooo!

…y enroscádose en el afilado estilete, buscando la forma de librarse de su captora…

Getedegesdenroscarenmipico!Genomedejasrespirar!

…casi trepando por su cabeza…

conlabocallenarecuperandoelaliento

…intentando escurrirse y rebelándose hasta el punto en que muerde firmemente la parte inferior del pico. Y no se suelta!!!

Que me sueltes!!! Ríndete a tu destino!

Durante unos instantes parece que se van a quedar así, en tablas. Ni la garza se deshace de la anguila ni la anguila se suelta del pico.

No me has dejado opción, si no quieres por las buenas, será por las malas…

Hasta que el ave le da un par de meneos, golpes contra el suelo, sacudidas, la agita en el agua con decisión…

Ahora sí, ya no creo que se me rebele…

…y consigue ganar la pelea. Y lo siguiente que hace la garza nos sorprende:

Mmmm, parece que ya no se mueve. No me estarás engañando?

Deposita a su presa muy suavemente sobre la hierba, la observa unos instantes…

Aquí, guardadita para luego.

…y se da media vuelta. ¿Ha realizado un trabajo tan duro y ahora no se la come?

Vamos a ver, que si me la como ahora que estoy cansada después de lo que me ha costado dominarla, me va a sentar mal…

Pues estará llenando la despensa. ¿O quizás era un regalo para su novia?

Ya quisierais vosotros esta anguila para una buena paella. Ale! A comer bocadillo!

Y allí la dejamos, oteando de nuevo la superficie del agua, preparando la comilona del domingo.

Gracias, arderea purpurea, ha sido genial!

Acicalamiento de un joven cormorán

En el humedal de Bolue, mientras los pajareros esperan la fugaz aparición del siempre presente pero esquivo martín pescador, se divisa un lejano punto en el cielo. El oscuro punto se acerca, se agranda…y se introduce en el agua mansa resurgiendo en forma de joven cormorán.

Aterrizaje perfecto! O es amerizaje? Y cuando el agua pertenece a un humedal…será humedalizaje???

Bucea con un nítido chapoteo, alborotando a la nívea garza, las cuatro gallinetas y la media docena de ánades azulones que se alimentan por la zona. Tras un par de largos bajo el agua, emerge y vuela hasta el tronco más cercano, que resulta ser el que mejor nos pilla para fotografiarle…

¡Listo! Ya me he quitado el polvillo del viaje,
Sacudida pa’ un lao…
Sacudida p’al otro…
…erretorcimiento escurridor de cuello…

Precioso espectáculo representación del ciclo corto de lavado (ni cinco minutos ha tardado).

Tachánnnnn! centrifugado terminado. Procedamos con el acicalamiento!

Y ahora es cuando comienza el ballet, sólo falta la música de orquesta de fondo.

…en mi cabeza suenan las primeras notas, voy preparándome para la actuación…

En ese momento el rumor del agua y las hojas de los árboles al compás del viento generan una perfecta sinfonía, que nos hace recordar la famosa danza…

…Nada que envidiar al esbelto cisne…
…delicadas y perfectas son mis plumas…
…para muestra, un botón, digooo, un plumón…

Y nos quedamos con la sensación de haber recibido un digno regalo. La naturaleza y el arte en un mismo espacio. Gracias, joven cormorán.

Este espectáculo ha sido gratis! En el próximo paso la boina, eh!

Acercaos al humedal de Bolue. ¡Nunca se sabe cuándo puede ser la próxima representación!

Mares de plata y fuego, y un cormorán patiamarillo

Último domingo de noviembre y de la pasada nueva estación otoñoveraniega. Que sí, que ya se ha acabado lo bueno y estamos de agua hasta las orejas, pero que nos quiten lo bailao, ya hemos disfrutado de todo el sol y buen tiempo.

Pssst, pajarera….eh, tú, la de los prismáticos…

Lo dicho, lucía un día fantástico para hacer lo que más nos gusta: paseo y pajareo. Y para ello nos desplazamos hasta Portugalete en el maravilloso tren, medio de transporte que nos encanta. Pena que ya se termine el plazo de los abonos de Renfe…ha sido una excelente y muy aprovechable idea.

Náh, ni caso, tendré que llamar su atención de otra forma…

Comenzamos nuestra andadura en la estación del tren en Portu, llegando hasta el puente colgante o puente Bizkaia entre turistas y propios del lugar que también querían aprovechar los restos del verano, y al rebasar la zona de embarque, lo vimos:

Un precioso ejemplar de cormorán moñudo juvenil…patiamarillo!

Ya! Te pillé! Ahora sí que miras, eh?

Es habitual que los cormoranes tengan las patas de color negro o muy oscuro, pero en algunos casos se da esta coloración, lo que los hace más llamativos. El jovenzuelo atrapaba las miradas de todos los transeúntes y también cautivó a nuestro fotógrafo. Cómo resistirse…¡Mirad que ojazos!

¡Ajá! Por eso quería que miraras. Qué le vamos a hacer…¡Uno, que es guapo!

Posó, saludó, agitó sus plumas y paralizó el tráfico de paseantes curiosos que se detenían a fotografiarle entre sonrisas y comentarios sobre sus patas.

¿No te recuerdan al pato Donald? O a los pies de pato de las lamias, seguro que más de uno lo ha pensado…

Tras la sesión de fotos le dejamos con su corte de admiradores y llegamos a la zona que da título a este post: mares de plata y fuego

Sobre este bloque que pudiera semejar un iceberg a la deriva jugueteaban un par de gaviotas juveniles patiamarillas.

Que ya te digo yo que esto no es hielo, por mucho que lo parezca…

Y con el mar en calma, espejado, el sol en el punto justo y los barcos amarrados en el puerto de Santurce, parecíamos estar uno de esos lugares mágicos entre fiordos.

En este primer mar de plata, sobre la txalupa MILA, la capitana gaviota sombría observa las maniobras en los barcos adyacentes y en el paseo. Pescadores, jovenzuelos apostados en los bancos, y un par de pajareros encantados de saludarla.

Cuando quieras te llevo a dar un garbeo…yo dirijo y tú llevas los remos.

Cuando la plata azulea, el agua espejea. Una gaviota reidora parece flotar sobre el hielo, indiferente…

Toda el agüita pa’ mí, no hay nadie que me moleste, esto es vida…

…hasta que decide echarnos del lugar entre grititos. Al parecer, no somos bienvenidos en su remanso de paz.

Vamoavé! ¡Que no te estoy gritando, que sólo me estoy aclarando la voz!!!

Y mientras una servidora se entretenía con esta señorita, el avezado ojo del fotógrafo descubrió el fuego: el reflejo rojo de un barco de la zona daba al agua un resplandor inusual, dejando esta deliciosa estampa de tonos incendiados.

No, no os preocupéis, no me estoy quemando el cucu…

Lo dicho: entre plata y fuego.

Pues yo no le veo la chispa…

La belleza existe en cualquier rincón. Abre los ojos y la mente. Observa. Disfruta. Pequeños placeres que alegran la vida. ¡Nos vemos en el próximo paseo!

¡Aquí te espero, en mi puesto de vigilancia!

Cistícola Buitron y sus mil nombres. Txip!

El primer contacto con el cistícola buitrón es un característico sonido que cruza el aire. Y nada más. No se ve pájaro volando, Txip! No se ve avecilla posada, Txip! No consigues localizar de dónde proviene ese sonido…

Eso es porque me escondo muy bien…

Sientes que algo te observa, te analiza, te espía, Txip!

Txip, txip. txiiiiiip!

Miras en todas direcciones: nada por el cielo, nada por la hierba, nada por el horizonte. Mientras, el fondo musical continúa Txip-Txip-Txip…

Se parece a tener un hipo muy persistente…Txip!

Y cuando estás a punto de rendirte, por el rabillo del ojo ves una diminuta figura que toma forma sobre una brizna de hierba. ¿Tan pequeña? ¿En serio?

Y divertida, Txip!

Allí está, sobre el manto verde, o la espiga color de sol, o la resalada margarita. Un pajaruelo de tonos terrosos con blancas puntas en la corta y redondeada cola…

Venga, cuéntame las plumas…

…espalda pardo-rojiza con listas oscuras por todo el cuerpo, vientre blanquecino, y piquito ligeramente curvado.

Ah! Y algunos dicen que soy descendiente del buitre….ya que por Málaga me dicen buitrecillo. Aunque otros me llaman cagachín…no sé porqué será!!!

Pues bien: ahí donde lo veis, de unos 10 cm de tamaño y un peso de 8 a 12 gramos, si tenemos en cuenta sus nombres vernáculos -es decir, los propios de cada región-, se convierte en el pajarillo más grande y fuerte del lugar.

Atención: cierrapuños, tumbabarcos (Huelva y Sevilla), tumbacarretas (Doñana), esclafamuntanyes (revientamontañas , por Valencia), esto para empezar alabando su fuerza desmedida.

Pero, ¿ Éstos qué se han tomado? ¿Alucinógenos??? Si no soy capaz de levantar un mosquito…

Por Huelva exageran un poco su tamaño, llamándolo bueyesito

Haciendo referencia a su peso y exagerándolo «sólo un poquito» : cienlibras, en la zona de Doñana.

En otros lugares como en Badajoz y Teruel se tiene en cuenta su pequeño tamaño, disminuyéndolo aún más: pájaro mosca y moscareta.

Que uno es pequeñajo, pero más grande que una mosca, eh!

También se le conoce como peti-rei o reiet que significaría pequeño rey, en el delta de l’Ebre…

Soy el reeeeeeey de los pajaruelos!!!

…y por múltiples nombres de procedencia onomatopéyica como titet, sit, tintin, trit. En Montalbán, pajarito del quejío, de tanto que se queja el pollo!

Por Huelva/ Sevilla, utilizan el simpático apelativo de zosquitito.

Y en nuestra zona, el pajarillo de los juncos, ihi-txori.

Entre juncos me hallaréis…si podéis verme. Txip!

Como veis, es una humilde avecilla de gran fuerza y habilidad en el imaginario popular, capaz de romper montañas y hundir navíos. Pero para mí, siempre será el resalado cantarín que pega saltos en el aire al ritmo incansable de su ¡Txip-Txiiip!!!

Agradecimientos: Fuentes diversas.

Disfrutemos, celebremos, gocemos de la variedad que enriquece nuestra cultura.

NOJA, el Molino de las Aves

Podría decirse que en Noja tenemos nuestra segunda residencia: por un módico precio y cierta habilidad montando la tienda de campaña podemos disfrutar de la hospitalidad del camping Los Molinos, junto con nuestra pizpireta perrilla, Itzal.

-Es lo que tiene acampar: los amaneceres con el sol en todo el ojo y el anochecer viendo las estrellas, todo ello acompañado del arrullo de los pajaruelos del lugar. Y la playaaaaaaaa!!!!

Llegamos a mediodía y ya nos estaba esperando este mozuelo extremadamente rubio para los tonos habituales de los ratoneros. Nos tuvo en duda: que si busardo, que si milano «deslavao», que no, cómo va a ser un milano, que si mírale el dibujo de las alas…Pos eso, como no le vimos en vuelo, busardo, ale.

Menuda chapa me están dando estos dos, no me dejan concentrarme en el ratón…

Si algún experto en la sala me jura que es milano, sería el más clarito jamás visto. Así que yo sigo con lo mío. Bu-sar-do!

Ya está, ya se van. Cualquiera les dice que tengo ascendencia gallega-vikinga…

Tras un baño rápido en la playa de Trengandín, nos tomamos un descansito junto al mirador de la marisma de Victoria. Allí vimos hace un par de años este magnífico lagarto verdiazul que nos dejó extasiados. Y ya que estábamos, nos comimos un bocata, que la playa da hambre.

Para un día que me arriesgo a salir de la espesura, me doy de morros con los pajareros…y no me dio tiempo ni a sacarles la lengua!

Acabado el tentempié, nos acercamos a el Molino de las Aves, donde se pueden observar tooooodas las que se acercan a la marisma Victoria. Pululaban por el lugar unas cuantas cigüeñuelas, que este año se han prodigado por la zona.

Me pareció un buen sitio para anidar…

Algo tendrá que ver la menor presencia de depredadores. (No sé, a mí me lo han contado…) Parece que cuando hay menos presencia de garzas, el resto de las aves están más tranquilas y …

Ponemos más huevos, nacen más polluelos, tenemos más comida…

…se dan mejores condiciones para su asentamiento y reproducción.

Por otro lado, nos sorprendió la escasez de fochas, acostumbrados a verlas en cantidad por esos lares…

Y fuera del agua, ahora te cuento porqué…

…y al comentarlo, nos dijeron que este año los cisnes se han hecho los dueños de la marisma, imponiéndose a otras aves…

Sólo cuando me tocan las…plumas

Y como tienen muuuucho carácter -por no decir mala uva-, las fochas han elegido parajes más tranquilos para anidar.

Nada, todo malas lenguas, mira que carita de bueno…

Oteando el horizonte reconocimos a la garza imperial, patrullando los arenales…

A la izquierda hay gallinetas, a la derecha cigüeñuelas, y allá a lo lejos un par de pajareros…

…hasta que detectó algo por el rabillo del ojo…

Mira, por ahí llega la comida de hoy.

…y en el tiempo que nos llevó enfocar, ya tenía su presa bien pillada.

Si espero a que me saquéis la foto, pierdo bocao….

Entonces comenzó el espectáculo: que si este bicho es muy grande y no me cabe por el gaznate, que si me lo trago y lo vuelvo a echar…

Vamoavé, ¿A ti te gusta que la comida te haga cosquillas en la garganta? Pos eso…

Tres intentos le costó poder engullir lo que creemos que era una rata de agua. Y después se quedó absolutamente inmóvil mientras el bicho descendía por su garganta…

Dejamos en paz a la garza y volvimos nuestra atención hacia una preciosa espátula en pleno proceso de acicalamiento.

Lección práctica de limpieza de plumas: comenzar por los bajos, que siempre se llenan de barro…

A pesar de los niños visitando el molino entusiasmados ante tanta variedad, y los padres disfrutando de la algarabía, ella seguía a lo suyo…

Un buen masaje por la zona lumbar, limpiando bichitos escondidos…
No te olvides de las patas, igual encontramos un cangrejo despistao…
Y ahora un ratito de siesta, que limpiar tanta pluma cansa mucho.

Absortos en la observación de la señorita de blanco y las pequeñas cigüeñuelas, surgió la vocecita de un chavalín:

¿Y eso qué es? ¿Un pingüino?

Y de repente estábamos todos sacando fotos al martinete.

Uy, ese niño necesita gafas…
Yo tengo las patas mucho más largas que mis amigos pingüinos, pero más cortas que mis primas las garzas

Hay que reconocer que, a pesar de ser pariente de las garzas, tiene un aspecto más redondito y «pingüinil».

Y unas plumitas muy chulas en la cabeza…
…que me sirven para buscar novia.

Con la llegada de más visitantes al Molino de las Aves y teniendo en cuenta el cansancio del día, nos separamos de los futuros pajareros para tomar la última foto de la visita: esta preciosa lagartija tomando el sol en las piedras exteriores.

Te traigo recuerdos de mi primo verdiazul, para que vengáis más a menudo

Noja siempre nos sorprende. ¡Hasta la próxima!

Una de gaviotas reidoras peleonas

En la playa de la Bola en Algorta, además de diversas aves refugiándose de las tormenta, es fácil encontrar una buena bandada de gaviotas reidoras. allí recalan con ánimos jocosos, pendencieros y alborotadores, como esta parejita que nos ofreció todo un espectáculo acrobáticocircense.

Oyesss…se me está ocurriendo que con tantos fotógrafos a la vista, podríamos organizar un pequeño show…

Entre chillidos y revoloteos, saltaron…

¿Empezamos con un ataque o una persecución?

…se persiguieron…

¡Vete volando, que tú la llevas!

…intentaron protegerse…

¡Que te lo has creído, la llevas tú!

…hubo empujones…

¡Pilla pilla, te pongo la zancadilla!

…bailoteos…

Querida, ¿me concedes este vals?

…acorralamientos…

¡Supermaaaan al ataqueeeeee!

…discusiones a viva voz…digooo…¿risas?

¡Supermán quiero ser yo, tú eres batman!

…corre que te pillo…

Nananananananana ¡Baaaatmaaaaaaaan!

…pues lo llevas claro…

Y ahora soy el Joker…¡Juajajajajjjjaaaa!

…las mejores amiguitas…

¡Te pillé!

…interpretación libre de la danza del cisne…

¡Y haciendo un rebote acuático, me libré de tu abrazo paralizante!

…y reconciliación.

Ha estado bien ¿eh? ¿Lo repetimos?

¡Mejor que el cine! Nos faltaron las palomitas.

Zarcero políglota, el traductor del bosque

Asoman tímidamente entre la espesura al comienzo de la primavera, llegadas del África Occidental.

Se nos distingue por el brillo de los ojos…y el penacho molón.

Ligeramente rechonchos, de largo pico color naranja, vientre de tonalidad amarilla y flancos pardos…

zarcero comun
Parece que tengo barba de abuelete…

…y dorso pardo-verdoso color camuflaje perfecto. Fácilmente confundibles con cualquier pajarillo de los marrones, ya sabes, mosquiteros, curruca zarcera, colirrojos por detrás…si lo quieres identificar por la espalda, lo llevas claro.

zarcero comun
No exageres, yo tengo un perfil mucho más agradable a la vista…

Para que podáis comparar y diferenciar: los mosquiteros son ligeramente más pequeños y de aspecto más delicado, no como el zarcero que parece un mocetón de pueblo…

mosquitero musical
Mosquitero musical, pico oscuro y pequeño, para pillar bien los mosquitos, pero tengo la ceja amarilla como el zarcero.
zarcero comun
Zarcero comun, pico más largo y claramente frutal, digooo, naranja! me pirro más por los bichitos más grandes…
mosquitero comun
Mosquitero comun, pico oscuro y breve, con la ceja menos marcada. Ah! y patas negras o muy oscuras!

Le gustan mucho las zonas con arbolado bajo y arbusto pinchudo, a ser posible con algún arroyuelo cercano. Es el rey de las zarzas, como su nombre indica…

zarcero comun
Y de los espinos blancos, con buena dosis de sol.

…aunque otro de sus lugares favoritos se encuentra en las laderas del monte Arraiz: las viñas.

zarcero comun
No hago distinciones entre todo tipo de bayas y frutos. Y entre tanta comida vegetariana, de vez en cuando cae algún bichillo…

Esconde sus nidos en el entramado arbustivo, aprovechando los brotes algodonosos de algunas plantas y el tejido de las arañas, una mezcla muy resistente.

zarcero comun
Nos quedamos en nuestras zonas de reproducción hasta finales de verano, cuando las crías ya están fuertes y pueden volar lejos, al calorcito de África, donde pasamos el invierno.

Y…¿Sabes porqué al zarcero común también se le llama zarcero políglota?

Entre sus cantos más o menos melodiosos introduce imitaciones de otras especies, ¡convirtiéndose así en un entendido en lenguas!

O por lo menos en un buen imitador…

zarcero comun
Algún día te cuento todo lo que dicen de tí, jiji…

Lo que no resta, suma. Chovas piquirrojas

Arraiz, como siempre.

Todo empezó hace unos tres años, cuando descubrimos un par de cornejas de extraño aspecto: tenían las patas y picos de un rojito subido. Pues va a ser que cornejas, de las negras, esas cornejas metomentodo…no son.

chova piquirroja
Buen ojo, pajarera. Somos primas de las cornejas, y de los cuervos, y de los arrendajos…

Al año siguiente, el año de la pandemia, comprobamos que se habían reproducido. Que nosotros sepamos, claro…Un año había dos y al siguiente, cinco, tres de las cuales eran juveniles. Blanco y en botella, leche, digooooo, chova.

Y pasa el tiempo. En el año posterior les perdimos la pista. Es cierto que alguna chova perdida aparecía de vez en cuando por las campas, entre las vacas. O entre las torres…

chova piquirroja
Buen puesto de observación, desde aquí controlamos a los gusanitos y lombrices que no saben lo que se les viene encima…

…hasta hoy, que ha amanecido soleado. Primer domingo de Mayo, día de la madre, un día perfecto para subir a regodearnos en la naturaleza, ya que también es el día del trabajador y aquí no trabaja ni d…eso, que no trabaja nadie.

Perfecto domingo de familiada, con ganas de confraternizar.

Y allá que nos llegan nuestras buenas amiguitas las chovas piquirrojas.

chova piquirroja
Avanzadillaaaaa

En un precioso momento de locura pudimos observar una miríada de ellas asustando a madres, yernos, nueras, nietos, allegados diversos, que corrían en desbandada pensando que se estaba haciendo realidad el film «Los pájaros» de Alfred Hitchcock. Estamos seguros de que este excelente cineasta hubiera disfrutado de la situación.

chova piquirroja
Temblad humaaaaaanoooos, llegan las chovas piquirrojas….

¡El pequeño núcleo familiar de dos progenitores y tres churumbeles había dado paso a una bandada de unas treinta aves en diferentes grados de crecimiento!

El gran misterio es saber de dónde procedían. Quizás hicieron un viajecito desde Orduña, donde es habitual ver grandes grupos, quizás llegan desde la zona del duranguesado, o de Álava, quién sabe.

chova piquirroja
Desde lejos me trae el vientoooo…

El caso es que durante todo el mes de mayo, con sus calorinas y sus chaparrones, el grupo de unas treinta chovas ha ido aumentando, hasta contar el medio centenar. Han colonizado las campas y picotean entre las vacas con sus becerros y las yeguas con sus potrillos. Y por fin, ¡Por fiiiiin!, se dejan fotografiar de cerca.

chova piquirroja
Poniendo cara, digooo, pico de velocidad…
chova piquirroja
Remedando al maestro del suspense, Don Hitchcock…
chova piquirroja
Vigilando por encima del hombro, que las cornejas son muy envidiosas y nos quitan el sitio…

Y parece que entre tanto ejemplar, se forman nuevas parejas. Con suerte, cuando el resto de la bandada vuele en busca de mejores pastos, éstas se quedan a vivir por aquí y aumenta la población local.

chova piquirroja
Psssst, disimula, que están los pajareros al acecho…

Censo a día de hoy, tropecientas. Mañana ya veremos. Con que aumente la familia local, ya somos felices.

chova piquirroja
Para el año que viene hay que invitar a los primos de Italia, y que traigan pizza…

La Naturaleza manda…

Todos los buitres del presidente…de Artigas

Repasando las entradas de este blog descubro que hay una, la más importante, la que nos condujo a la caza y captura de aves en formato digital, la que nos enamoró…¡Que no está!!!

¡No me lo puedo creer!!! Mis buitres, los más osados, los más leonados, los que nos atraparon en esta vorágine de captadores de naturaleza…Mis pobrecillos están escondidos entre las páginas polvorientas de mi libro de ideas. Pues no se diga más, ¡Ea!

Va por vosotros, chiquitines.

Solemnes:

buitreleonado
Mimetizándose con el paisaje

Para distinguir a los juveniles de los adultos podemos fijarnos en tres puntos:

El color del iris. Característica más difícil de observar en el campo, pero que en ocasiones se puede llegar a distinguir. En los jóvenes es un marrón muy oscuro, aclarándose segun llegan a la edad adulta.

buitreleonado
En el reposadero habitual, donde se pueden concentrar una docena o más.
El juvenil arriba y más adulto abajo.

El color de las plumas de la gorguera rodeando la base del cuello. En los juveniles es claramente marrón, mientras que en los adultos se va aclarando llegando a ser de color blanco.

buitreleonado
Ojos claros y plumitas crema, adulto.
En uno de sus oteaderos favoritos.

Y el pico. En los jóvenes tendrá un tono oscuro que se irá aclarando progresivamente hasta tomar un color claro.

buitreleonado
Pico oscuro y collar de plumas color caramelo, joven.
Trabajando para llevar la electricidad a tu domicilio.
buitreleonado
Hasta alcanzar la edad madura transcurren unos cinco años, variando las características.
Vigilando a los intrusos ruidosos. Moteros, cazadores, algún despistado que sube al monte con la música a tope…

También podemos fijarnos en la forma de sus plumas en la distancia, aunque para ello necesitemos unos buenos prismáticos, porque si no…

los juveniles tienen el perfil de las plumas de vuelo más puntiagudo y los adultos más redondeado.

¡Sí, muy difícil de distinguir!!!

buitreleonado
Juvenil. Pico oscuro, ojos oscuros, gorguera caramelo y plumas…irregularmente puntiagudas.
buitreleonado
Adulto. Pico claro, ojos claros, gorguera blanquecina y plumas claramente redondeadas.

Ale, ya tenéis deberes para el próxime finde. ¡A clasificar buitres!

buitreleonado
Te estaremos esperando…Ñam, Ñam…